Originalidad y sabor en el Museo de las Nieves de Oaxaca

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Oaxaca es uno de los estados con más tradición y sabor de México; por ello no es de sorprenderse que en la capital de este hermoso estado se encuentre el Museo de las Nieves, sin duda un verdadero paraíso para todos los amantes de los helados.

“Nieves Manolo cuenta con más de 150 años de tradición, años en los cuales seguimos conservando de generación en generación nuestras técnicas artesanales ancestrales”, afirmó Francisco Velasco, Director General de Nieves Manolo.

 “La historia de esta empresa familiar 100% mexicana inicia en el año de 1857 con mi tatarabuela María Juárez Hernández; quien vivía en un lugar llamado la Nevería parte del municipio de Guelatao en la Sierra Juárez al norte de la ciudad de Oaxaca. Ella adecuó algunas enseñanzas de los españoles para hacer nieve y le dio su sello personal. 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

En aquella época, relata Francisco, no había congeladores como los conocemos hoy en día, sino que se recolectaba hielo de las partes altas de las montañas y se ponía en hoyos en la tierra, donde se hacían diversas capas con cascara de cacao, petates y tierra.

Cabe mencionar que actualmente este método de conservación todavía se usa en la sierra; aunque en este caso mi tatarabuela lo utilizaba  en la elaboración de las nieves, en las que ocupaba el hielo recolectado y lo mezclaba con fruta de la temporada y leche de vaca bronca, ingredientes que llevaba a cocción en ollas de barro para después verter el concentrado en una garrafa la cual estaba asentada en un barril de madera y así darle vueltas y vueltas hasta lograr la consistencia de la nieve. Técnica que hoy en día seguimos utilizando para elaborar nuestras nieves”, aseguró el también dueño y heredero de esta deliciosa tradición.  

Un dato curioso es que Doña María Juárez fue la creadora de la famosa y típica nieve oaxaqueña de leche quemada; pues según narra la tradición oral familiar, un día de tantos la señora María puso a hervir la leche en su olla de barro pero accidentalmente se le quemó, sin embargo, al probarla se dio cuenta que el sabor no era desagradable sino todo lo contrario, por lo que decidió venderla, a la gente le gustó y fue así como la hicieron parte indispensable de sus tradiciones. 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

“Al paso de los años, mi tatarabuela decide trasladarse junto con su única hija Anacleta Hernández, a la capital de Oaxaca en el año 1877 para vender sus nieves en el Zócalo de la ciudad.

Anacleta tuvo 4 hijas que siguieron con la tradición familiar, convirtiéndose así  en los únicos neveros en Oaxaca de la época. Hacía el año 1900, las hijas de Anacleta instalan un puesto en el jardín de la alameda de león, ahí Consuelo conoce a quien sería su esposo el señor José Velasco; quien contribuye a expandir y hacer crecer el negocio llevando a vender sus ricas nieves a las fiestas que se celebraban en las poblaciones aledañas a la ciudad de Oaxaca, lo cual ayudo a hacer crecer la fama de este exquisito postre. 

Para 1953, Manuel Velasco Armengol (uno de los 4 hijos de Consuelo y José) se independiza junto con su esposa Doña Margarita Cuevas García para seguir por su parte con la tradición de elaborar nieves artesanales oaxaqueñas. De esta forma, cuenta Francisco, inician una nueva aventura en la venta de nieves artesanales”.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

“El nombre de Manolo Nieves se debe a mi papá; quien tuvo una gran visión para hacer crecer el negocio y acondicionó una motocicleta -con una gran sombrilla y unos singulares bancos-  para vender las nieves en las afueras de las principales escuelas de la Ciudad como el Instituto Carlos Gracida, algunas iglesias, dónde aún contamos con algunos puestos.

Asimismo y gracias al éxito obtenido mi papá logra, mediante una camioneta modelo 67, vender sus nieves en importantes puntos turísticos como las principales zonas arqueológicas de la ciudad Monte Albán y Mitla, el árbol del Tule, el parque el Llano y la Fuente de las Siete Regiones”.

Para el año 2010, Nieves Manolo llega al corazón de la ciudad de Oaxaca, a la calle Alcalá con el Museo de las Nieves que tiene como objetivo dar a conocer la historia de esta empresa familiar, destacando el proceso ancestral y artesanal, toque único que los distingue; junto con el uso de productos orgánicos de la región como la leche bronca que proviene de un rancho de Etlá.

Actualmente, estas nieves que han sido degustadas por Presidentes de la República como Luis Echeverría Álvarez, José López Portillo, Miguel de La Madrid Hurtado y Felipe Calderón Hinojosa, así como por algunos gobernadores de Oaxaca, embajadores y artistas; cuentan con más de 150 sabores, entre los que destacan los clásicos oaxaqueños de leche quemada, sorbete elaborado con huevo de guajolote, canela y leche; beso oaxaqueño que lleva zanahoria y frutas, Manolo que tiene una mezcla de vainilla, licor, chabacano y otras frutas, téjate, mezcal, pistache, pétalos de rosa, yerbabuena con menta, pera con canela, chocolate oaxaqueño, albahaca con queso, romero, epazote, hoja santa con crema irlandesa, queso oaxaca, elote con queso, entre muchos otros.

Es importante mencionar, comentó Francisco que “depende del sabor y los ingredientes que se utilicen, es el tiempo que se mezclará la infusión en la “chismolera” que es el recipiente donde se pone la sal y algunas cascaras de limón o naranja para hacer las infusiones con la leche y así crear la nieve, aunque el tiempo general aproximado es de 45 minutos.

Por otra parte, para el Festival Gastronómico el Saber del Sabor que se realizó del 30 de agosto al 10 de septiembre en la ciudad de Oaxaca, se prepararon algunos sabores exóticos y especiales de acuerdo al menú y peticiones de los chefs.

 

Sabores como el mole con chocolate, mango con chile habanero, poleo con menta, comino y queso con albahaca y aceite de olivo”, explicó el empresario; quien agregó “siempre estamos innovando, por ello estamos a punto de lanzar un nuevo producto que es una bebida a base de café gourmet de una altura de 1500 mezclada con una bola de nieve a elección del comensal, en verdad recomendamos que lo prueben es una verdadera delicia”.

Por último, el joven emprendedor de 35 años comentó “hoy en día, puedo decir con gran orgullo que esta empresa, de la cual soy director desde hace 6 años, aún conserva su tradición ancestral con un toque de modernidad; y esto es posible gracias a mi familia, al excelente equipo de trabajo con el que cuento; así como a mi preparación profesional, pues estudie Administración de Empresas con especialidad en Mercadotecnia lo que me permite tener una visión más amplia y fortalecer la empresa”, concluyó el nieto de Doña Consuelo.

Así que ya lo sabes, si vistas Oaxaca no te pierdas de esta extraordinaria experiencia culinaria que te ofrece Nieves Manolo, en verdad que es una deliciosa experiencia.

El Museo de las Nieves se encuentra en la calle de Macedonio Alcalá #706, casi esq. Humboldt en la colonia centro en la ciudad de Oaxaca, otras sucursales de nieves Manolo se encuentran en las Calzada Héroes de Chapultepec, frente al IMSS, Monte Albán, el llano, Huatulco y Colonia Reforma.

Para más información visita: www.museodelasnieves.com, Facebook Manolo Nieves y Twitter @manolonieves.

A nombre del Periódico Opciones y sus enviados especiales, agradecemos las atenciones y facilidades otorgadas por el Secretario de Turismo y Desarrollo Económico del Gobierno del Estado de Oaxaca, José Zorrilla;  el Lic. Gabriel Antonio Pedro Reyes, subsecretario de Promoción Turística de la Secretaría de Turismo y Desarrollo Económico de Oaxaca, Mara González, Sandra Mendoza, Nora, Elizabeth Morales y a todo el excelente equipo de la Secretario de Turismo y Desarrollo Económico del Gobierno del Estado de Oaxaca, Francisco Velasco y su equipo de trabajo para la realización de este reportaje.

Por Bárbara Amador

Fotos Elsa G. Macías

Article Categories:
Gastronomía · Turismo

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